La Manga

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domingo, 13 de febrero de 2011

Árboles Singulares I: El Chaparro de las Ánimas

Este año es el Año Internacional de los Bosques así que qué mejor forma de colaborar con esta celebración que mostrando los árboles singulares que se encuentran en el entorno de Villaluenga. Realmente ya antes han salido árboles singulares en este blog, como el olmo de la Albarrá o la encina centenaria del Cintillo, no obstante hay unos cuantos árboles singulares por la zona que tienen el privilegio de estar recogidos en el catálogo o inventario de árboles singulares de Andalucía y aparecer en un libro publicado por la Consejería de Medio Ambiente. El árbol que muestro a continuación es uno de ellos, en concreto recibe el nombre de Chaparro de las Ánimas y se encuentra en la vega del río Campobuche, es un alcornoque que tiene un porte enorme y majestuoso. En el siguiente enlace se puede consultar la ficha de este árbol en el inventario de árboles singulares de Cádiz. Como se señala en la mencionada ficha el perímetro de este árbol es de nada más y nada menos que de 5,20 metros y también tiene su importancia cultural, ya que con el corcho que se extraía de ese árbol se pagaba el aceite destinado a las lámparas dedicadas a las ánimas benditas de las iglesias de Grazalema.

Estas son las fotos que hice el 30 de enero al Chaparro de las Ánimas:

Acercándome al Chaparro de las Ánimas, la Sierra del Endrinal al fondo
  
Un poco más cerca del Chaparro de las Ánimas 
Ya casi debajo de la copa

A medida que nos acercamos nos vamos dando cuenta
de la dimensión de este árbol 

El tronco es como una gran columna con verrugas

Detalle del tronco  

Detalle de una de las verrugas del tronco 
Otra vista desde otro ángulo y en blanco y negro
Recomiendo la visita a este árbol y su entorno a todo el que quiera dar un agradable paseo y disfrutar de bonitos paisajes y naturaleza. 

2 comentarios:

Jose Manuel A.V. dijo...

Muy guapo el b/n del Chaparro. Y que bueno el encuentro con los "venaos" allí mismo. Puede ser un buen sitio para la escuchar la berrea. Debajo del chaparro, una buena lumbre, un buen vino, buenas viandas y a pasar la noche otoñal. Lo tendremos en cuenta.
Un saludo Selu.

Selu dijo...

José Manuel, la verdad es que es muy buen plan el que propones, aunque al final no se escuche la berrea ni se vea un "venao", jeje...

Un saludo