Alcubilla con almendros

Alcubilla con almendros

domingo, 31 de agosto de 2014

La Procesión de las Piedras

Villaluenga es un pueblo situado debajo de unos cortados calizos de considerable pendiente, los Tajos, esta ubicación conlleva que para los payoyos no sea infrecuente escuchar en el silencio de la noche, el sonido de las piedras que ruedan por la ladera debido al efecto de la gravedad y el paso del tiempo. La mayor parte de las veces son piedras de pequeño o medio tamaño que no llegan al pueblo sino que se acumulan a los pies de los Tajos formando canchales y pedreras, pero cuando se desprenden piedras de considerable tamaño, se corre el riesgo de que alguna que otra llegue a los bordes del mismo pueblo, un suceso tal sucedió en la madrugada del 31 de agosto del año 1926, se dice que un rayo desprendió varias toneladas de roca que fueron cayendo por la ladera con gran estruendo hasta llegar a la Calle Alta y Granado, derribando la techumbre de varias casas, por suerte no se registraron más que daños materiales y este hecho, para los devotos habitantes de este tranquilo pueblo, no se podía explicar de otra forma que gracias a la intervención divina de la patrona de Villaluenga, la Virgen del Rosario, que obró el milagro de proteger las vidas humanas, así que desde entonces, en agradecimiento a tal milagro, cada 31 de agosto, a las cuatro en punto de la madrugada se inicia una concurrida procesión de la Virgen del Rosario en riguroso silencio por las calles del pueblo, la Virgen es llevada hasta la calle Alta, que desde septiembre de 1926 pasó a llamarse con el nombre de la patrona. Las imágenes que ofrezco a continuación son de hace ahora cinco años, 31 de agosto de 2009, día que tuve la suerte de presenciar esta arraigada tradición popular.






Y lo que muestro a continuación son algunos ejemplos de rocas existentes junto al camino de la Glorieta...

Piedra de gran tamaño junto al camino de la Glorieta, que quedó apoyada en otras dos tras caer de las laderas de la Sierra del Caillo, los más ancianos del pueblo la recuerdan ahí en ese lugar desde siempre.



martes, 24 de junio de 2014

Dolmen de la Encina

Por Villaluenga del Rosario y alrededores hay distintas y variadas manifestaciones prehistóricas, así estarían los grabados y cerámicas de las cavidades VR-7 y VR-8 del Neolítico y de la Edad del Bronce, las pinturas rupestres de la cavidad VR-15 del Paleolitico Superior (Solutrense), el Haza de la Sima del último periodo interglaciar, así como distintas piezas halladas en la Sierra de Líbar adscritas al Calcolítico. Todo lo anterior me sirve de introducción para hacer una afirmación bastante simple pero no menos crucial, que es que la ocupación humana (y en su tiempo también la Neandertal) lleva varios milenios habitando el territorio adyacente a Villaluenga del Rosario. Los pobladores que habitaban las cavidades de La Manga debían desplazarse a sus terrenos de caza y, en este sentido, los grandes poljes de los Llanos del Republicano y de Líbar debían de tener su papel de fuente de recursos, por eso es también normal que aparezcan en estos poljes, estructuras megalíticas ligadas a enterramientos prehistóricos, así se pueden citar por la zona, en el extremo occidental de los Llanos del Repúblicano el dólmen de Patagalana, ya más alejados, en el término municipal de Montecorto otro dolmen que ha salido en este blog, el Dolmen del Chopo o de la Giganta, datado en la edad del Cobre (4.000 años), y cercano a éste el Dolmen de Buendía. Pero no acaba aquí el registro de megalitos serranos, a los citados habría que sumar los famosos dólmenes del Charcón (próximo al Gastor) o el de Alberite (Villamartín) y Juncal (en Ubrique), y a esta lista habría que sumar un modesto dolmen poco conocido y próximo a Villaluenga, el conocido como Dolmen de la Encina situado en los Llanos del Republicano, a continuación muestro unas cuantas fotos realizadas el pasado 1 de mayo. Información sobre este dolmen no he encontrado mucha, sólo que fue descubierto por Antonio Benítez, y algunos comentarios de que algunos más que dolmen, querían ver un corral de piedras para el ganado, lo cierto es que tiene la estructura típica de dolmen, con ortostatos de distinto tamaño bien dispuestos en el terreno, aunque también es cierto que aparecen piedras pequeñas de muros piedra ya derruidos y realizados en tiempos más recientes.
Dolmen de la Encina desde la zona de entrada que debía estar abierta

Parte posterior del dolmen o cabecera con un gran ortostato de cierre.
Las encinas que aparecen en el lateral son las que dan nombre al dolmen.

Dos de los ortostatos laterales más próximos a la encina

Los tres ortostatos de cabecera desde una vista lateral
En el otro lateral un ortostato de color blanco de menor tamaño y anchura permanece bien clavado al terreno, entre éste y el de cabecera existe un hueco donde antes debía de haber otra piedra.

Aquí el ortostato mencionado en primer término, junto al que crece el altramuz, Lupinus micranthus
Y curiosamente, entre los troncos de las encinas, se observa una gran piedra plana que bien podría ser uno de los ortostatos desplazados del dolmen o incluso alguna de las cobijas.
Más sobre dólmenes:
- Dolmen de la Encina, El blog de Manuel
- Dolmen de Patagalana. Cuaderno de Campo Payoyo
- Dolmen de la Giganta. Cuaderno de Campo Payoyo
- Dolmen de Alberite, Blogdruta
- Dolmenes de la Sierra. Naturaleza Sitios y Gentes



domingo, 15 de junio de 2014

Flores de mayo por la Sima de Villaluenga

A continuación os muestro algunas de las flores y plantas que pude fotografiar por la Sima de Villaluenga el pasado 24 de mayo...

Por el camino de acceso, en los muros de piedra, pude fotografiar los conocidos en la zona como perritos, una flor muy característica del mes de mayo en Villaluenga y en La Manga...

Antirrhinum majus

Antirrhinum majus
En los prados de La Manga se deja ver este bonito cardo

Y ya marchitas las flores de Centaurea pullata

Todavía sin abrir esta flor de Tragopogon porrifolius
Rosa canina

Me encanta esta planta, la estructura de su inflorescencia es impresionante, con razón sus hojas y flores han servido de modelo de capiteles y cenefas a lo largo de la historia. Acanto, Acanthus mollis

Otra foto de la inflorescencia de esta especie, Acanto, Acanthus mollis.

También se pueden ver las flores de la Nueza blanca,  Bryonia dioica

Tirando del objetivo macro Tamron 90 mm este detalle pero no estoy seguro de si es un hinojo o quizás Thapsia villosa

Y aquí los frutos de Thapsia maxima

Ya en las umbrías de la sima, continúan madurando los higos que ahora deben de estar para comérselos.

Y también se dejan ver las campanillas silvestres, Campanula rapunculus

Esta campanilla albergaba un huesped adormilado...

Y los frutos de Orlaya daucoides
Hasta la próxima...

sábado, 31 de mayo de 2014

Paseo por la Sierra de las Viñas

El domingo pasado estuve dando un paseo junto a Pepe Sánchez y mi hijo Raúl por la Sierra de las Viñas, nuestra intención era buscar una senda que nos llevara a la cresta para poder hacer fotos de Villaluenga desde la misma, pasado  el Puerto de las Viñas a la derecha, nos internamos en la primera angarilla que se abre en el muro de piedras y nos adentramos rápidamente en un pequeño torcalito que no conocíamos, seguimos una vereda por toda la falda Sur con la esperanza de que ascendiese en algún momento, pero no, el sendero que seguimos trascurría a media ladera y no ascendía, al final llegamos a unos cortados no aptos para gente con vértigo, no obstante aunque sólo fuera por los paisajes que se pueden disfrutar desde aquí ya mereció la pena el paseo.

Al poco de pasar la angarilla nos internamos en un paisaje netamente kárstico... 


Con formaciones columnares de caliza...

Y bloques con diaclasas...
Y piedras en tengerengue...

Nos va dando la impresión de que nos estamos internando en un laberínto de formaciones calizas

Con genuinos torcalitos también presentes...

En este pequeño tramo la vereda aparece empedrada al estilo de los antiguos caminos de herradura.


Pasamos por zonas que son auténticos miradores del valle de Barrida, La Sierra de los Pinos, Puntal de la Raya y Salamadre al fondo. En primer término los pinos que acompañan al arroyo de la Venta y en mitad de la escena, en un pequeño claro, la Escuela de Barrida.

Otra vista similar a la anterior pero con mayor ángulo.

Entre los torcales abundan sobre todo los matagallos, y dando colorido primaveral las flores de los gordolobos, Verbascum giganteum


Seguimos la vereda entre calizas y encinas...

Y nos topamos con una sima, una de las muchas que debe de haber en esta sierra, nos internamos con cuidado en ella, la cual tendría poco más de diez metros de desarrollo, su final está cegado por derrubio de piedra, en un lateral una estrecha gatera podría tener algo más de continuidad, se aprecian algunas piedras que han debido ser arrojadas por los propios cabreros para que no caigan animales en su interior.

La vereda nos lleva hasta unos cortados por los que no podemos progresar

Estos paredones constituyen la elevación más elevada de la parte occidental de la Sierra de las Viñas con 1041 m de altura, la otra elevación más oriental presenta 1073 m de altura, entre ambas,  flanqueado por estas elevaciones, un pequeño puerto.

Las encinas surgen de cualquier grieta o claro entre tanta roca.


Desde los cortados gozamos de unas buenas vistas del Chaparral, incluso apreciamos la cúpula redondeada del aljibe en la hondonada en la que se enclava.

Abajo vemos la cabreriza y un pequeño huerto protegido de un cercado de piedra.

Arum italicum

Pallenis maritima

De vuelta, llegando ya a la angarilla que sale a la Colada de la Venta

La misma formación de piedra que en la foto anterior pero desde el Puerto de las Viñas