Los Llanos del Republicano

Los Llanos del Republicano
Mostrando entradas con la etiqueta Desarrollo sostenible. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desarrollo sostenible. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de abril de 2018

Payoyas y Merinas

En el día del libro, que mejor que promocionar este precioso libro "Payoyas y Merinas, Ganaderos en la Reserva" editado por la Junta de Andalucía y dirigido por José Manuel Quero con un variado grupo de autores. Libro que recoge los testimonios de los mayores que han dedicado toda su vida a sacar adelante sus rebaños de cabras y ovejas, aquellos que han vivido épocas difíciles y que ahora viven tiempos muy diferentes, pero siempre en el marco de los pueblos de la Reserva de la Biosfera Sierra de Grazalema, historias de pastores, de familias, de humildad, de esfuerzo, unos de El Bosque, otros de Montejaque, y así uno a uno todos los pueblos: Cortes, Grazalema, Benaocaz,... y entre los cuales, no podían faltar las historias de los mayores de Villaluenga del Rosario. Sin duda un gran acierto recoger en un libro toda la sabiduría que estas personas tienen, tanto de su oficio como de la vida. Y por si esto fuera poco, con bonitas ilustraciones de mi amigo Carlos Soto.

En el siguiente enlace se puede descargar el libro en pdf:  Payoyas y Merinas


domingo, 15 de enero de 2017

Plantación de pinsapos en la Sierra de los Pinos

La Sociedad Gaditana de Historia Natural (SGHN) organizó el pasado mes de diciembre (8/12/2016) una plantación de pinsapos y siembra de semillas en la cara Norte de la Sierra de los Pinos, lugar donde hubo un pequeño pinsapar hasta los años 30 del pasado siglo. El 22 de febrero de 2015, también organizado por la SGHN, se hizo una visita a la zona y se procedió a sembrar semillas en esta zona de fuerte pendiente, donde ya previamente la Consejería de Medio Ambiente había plantado algunos pinsapos, en julio de ese mismo año se volvió a visitar la zona comprobando que algunas semillas habían germinado, no obstante no ha sido hasta diciembre de 2016 cuando se ha reanudado el proyecto con renovadas fuerzas (el proyecto ahora cuenta con financiación de fondos europeos FEADER), en esta ocasión se han sembrado 32 brinzales (pequeños ejemplares germinados de menos de un año de edad) de pinsapo, junto con otro buen puñado de arces de montpellier, e igualmente se sembraron semillas de pinsapo procedentes del pinsapar de la Sierra del Pinar. El objetivo es conseguir la viabilidad de las plantas sembradas y programar visitas periódicas, en especial en verano, para dar riegos de mantenimiento, y así poder garantizar que en los primeros años estos pinsapos salgan adelante. En definitiva, conseguir que en esta ladera donde históricamente hubo un pequeño pinsapar podamos tener dentro de 30 años un pequeño núcleo de pinsapos estable, el lugar tiene todas las condiciones, altura de 1.300 m con tajos verticales en ladera Norte y umbría necesaria para nuestro abeto andaluz, además, casi 100 años después de que desapareciese el pinsapar original sigue existiendo un suelo propicio para el arraigue de esta especie. Los ejemplares plantados en los años 87-88 por escuelas taller de Cortes de la Frontera también siguen adelante creciendo lentamente, así que se puede decir que con el respaldo de la SGHN el pinsapo ha vuelto a la Sierra de los Pinos para quedarse.

Seguiremos informando...

Aquí os dejo un pequeño vídeo con recopilación de fotos y vídeos de la jornada. Espero os guste.


Y aquí os dejo un timelapse desde la Sierra de los Pinos, ese día hacía un fortísimo viento, en el centro se aprecian elevaciones como el Palo y  el Martín Gil de la Sierra de Líbar acariciadas por las nubes.



Más información en:


miércoles, 25 de febrero de 2015

Pinsapar de la Sierra de los Pinos (Villaluenga)


La Sierra de los Pinos con sus 1.395 m se localiza al Sur del Término Municipal de Villaluenga, no obstante toda la parte Sur y Este de esta Sierra pertenece al municipio vecino de Cortes de la Frontera, mientras que sus laderas Norte y Noroeste pertenecen al término municipal de Villaluenga. El nombre de Sierra de los Pinos se debe a la existencia, hasta principios de los años 30 de varias decenas de pinsapos en la ladera Norte de esta Sierra, por tanto este pequeño pinsapar constituía el único reducto de pinsapos en el término municipal de Villaluenga. De hecho hay varias publicaciones que se hicieron eco de la existencia de este grupo de pinsapos tales como la Descripción geográfica y geológica de la Serranía de Grazalema, (1918) de Juan Gavala y Laborde, que en la página 8, hablando sobre los pinsapos de la Sierra del Pinar recoge una nota al pie que dice textualmente:
"También hemos visto 14-15 pinsapos en la Sierra de Líbar, por encima de la vereda designada en nuestro mapa con el nombre de "Camino de los Contrabandistas".

Otra publicación que cita la presencia de ejemplares sueltos de pinsapo es el "Estudio sobre la vegetación forestal de la provincia de Cádiz" de Luis Ceballos y Manuel Martín Bolaños, de 1930, donde se menciona la existencia de ejemplares sueltos en Sierra Blanquilla o de los Pinos en el macizo de Líbar...

Pero es la publicación denominada "Núcleos residuales de pinsapo perdidos en Andalucía en el siglo XX" de Diodoro Soto García (2006), donde se recoge un extenso trabajo sobre los pequeños pinsapares que han desaparecido en el siglo pasado, con una extensa dedicación al Pinsapar de la Sierra de los Pinos y con referencias a las distintas visitas que Diodoro Soto ha realizado a este lugar, hay que tener en cuenta que Diodoro Soto es Doctor Ingeniero Forestal ya de avanzada edad, que ha adquirido a lo largo de su vida amplios conocimientos forestales, en especial sobre el pinsapo, teniendo de su autoría muchas publicaciones sobre nuestro abeto autóctono.

Comenta Diodoro Soto García que en el año 1958 en una conversación con Antonio Zapata, que regentaba una fonda en Villaluenga, éste le comentó que su tío José Zapata, fue propietario de la finca del Término Municipal de Villaluenga que incluía la ladera Norte de la Sierra de los Pinos donde crecían unas dos aranzadas de pinsapos (una hectárea), que fueron cortados a la entrada de la II República (1931) para aprovechamiento de la madera, pero que por la dificultad para sacarla, al final fue destinada a carboneo y acarreada a lomos de mulo a Ubrique y Villaluenga. Por tanto, gracias a las indagaciones de Diodoro Soto podemos poner fecha al triste final de estos pinsapos, también cuenta en este trabajo, como en meses posteriores a la mencionada conversación visitó el lugar donde crecieron los pinsapos y pudo ver con sus propios ojos los numerosos tocones de un diámetro de unos 30 cm que quedaban, añadiendo que, aunque no los contó, tuvo la impresión de que en el lugar pudo haber varias decenas de pinsapos y no los 14-15 que señalaba Juan Gavala. Incluso se recolectó una muestra de un pie de 46 cm que fue analizada en el laboratorio de Anatomía y Fisiología Vegetal de la ETS de Montes, confirmándose por análisis de microfotografía que los tocones efectivamente eran de pinsapos.

Ya en 1997, en una excursión por Villaluenga, Diodoro Soto contacta con Francisco Barea Bohorquez, antiguo alcalde de Villaluenga, el cual le muestra un "palillo" de un pinsapo de Villaluenga, cortado por su padre para los aperos de acarreo de los mulos. También de este palo de madera tomó Diodoro una muestra para que fuera analiza, también se confirma que es de pinsapo y se le hace un estudio epidométrico, es decir un estudio de los anillos de crecimiento del árbol correlacionándolo con los registros pluviométrícos, de esta forma llega a la conclusión que el palo del padre de Francisco Barea fue talado en  1909.

Diodoro Soto, Francisco Barea y Mateo Benítez posando junto al palillo de pinsapo. 1997.
Por último D. Soto visitó de nuevo la Sierra de los Pinos en Diciembre de 1997 para fotografiar el último de los pinsapos que quedaba en la zona fruto de la regeneración natural, localizado a unos 800 m al SE de la ladera donde se localizaban los pinsapos originales. En base al testimonio de un vecino de Cortes, Alonso Vázquez, llega a datar la edad de este pinsapo en más de 80 años.

Pinsapo de la Sierra de los Pinos. 12 de Diciembre de 1997.
Por desgracia este pinsapo se secó hace unos años, buscando por internet he podido ver alguna foto del mismo todavía vivo en 2007, hoy sólo queda su tronco seco, una verdadera pena, ya que hubiese sido de gran interés conservar un ejemplar vivo de este núcleo relicto para preservar la variabilidad genética de los pinsapares andaluces.

Pinsapo de la Sierra de los Pinos (22/02/2015) ya hace tiempo seco...

No obstante, hay que señalar que ha habido intentos de repoblaciones, pero más fruto de modestas iniciativas que de programas forestales serios, así en los años 60 el cura de Cortes Vicente Matabuena Suance, plantó algunos ejemplares en la zona Sur de la Sierra de los Pinos, en el lugar conocido como Breña Oscura, lugar donde también en los años 87-88 se han realizado repoblaciones a cargo de escuelas taller de Cortes, los pinsapos presentan malla de protección, no siendo difícil ver que muchos necesitan reposición de marras por haberse secado por completo el plantón, pero a decir verdad ilusiona ver como otros muchos están saliendo adelante, creciendo lento, pero creciendo...

Hasta aquí la triste historia del desaparecido pinsapar de Villaluenga, ahora viene la segunda parte, la de otro modesto proyecto capitaneado por la Sociedad Gaditana de Historia Natural, que organizó el pasado domingo una repoblación en torno al último tocón que queda del antiguo pinsapar, en ella participamos una treintena de voluntarios entre socios y simpatizantes, Para llegar hasta allí subimos en todoterreno por la empinada pista que parte desde el instituto de Cortes, dejando los coches en el Llano del Puerto, nos dirigimos a la ladera Norte de la Sierra de los Pinos para sembrar semillas de pinsapo y con las herramientas adecuadas para la siembra (todo ello facilitado por la Consejería de Medio Ambiente), en una ladera empinada donde queda como vestigio el último de los tocones del antiguo pinsapar.

Hacía frío pero pronto entramos en calor ya que andar por esa ladera con pronunciada pendiente requería su esfuerzo, las semillas se colocaron dentro de mallas de protección y en agujeros que ya habían sido realizados por técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, creo que todos los que sembramos semillas lo hicimos con la ilusión y la esperanza de recuperar un pinsapar perdido, para que dentro de 30 años nuestros hijos puedan disfrutar de la belleza inigualable de nuestro abeto andaluz. El resumen de la jornada no pudo ser más positivo, habrá que estar atento a esta ladera y hacerle el oportuno seguimiento, para que podamos ver año a año la recuperación de este pinsapar perdido.

Pinsapo de repoblación en la zona de Breña Oscura de una altura de 1,5 m aprox.

Mallas de protección de la repoblación de pinsapos realizada en la zona de Breña Oscura
Al ganar altura y salir del encinar de Breña Oscura se empiezan a tener vistas impresionantes de la Sierra de Líbar, Llanos de Líbar, El Palo, Martín Gil...
Los miembros de la Sociedad dirigiéndonos a la ladera Norte de la Sierra de los Pinos (22/02/2015)

Ya casi estamos en el lugar...

Punto de encuentro desde el que comenzó la siembra, al fondo la Sierra del Pinar, Endrinal, Caillo y Sierra de Líbar a medio término
Bajando la empinada ladera donde se localiza el tocón de pinsapo



Y nos vamos aproximando al lugar donde estuvieron los pinsapos hasta los años 30 del siglo pasado. Se aprecian las mallas de protección dejadas por los técnicos de la Consejería

Restos del tocón de pinsapo

Tocón de pinsapo 
Algunas de las mallas, las menos, tenían ya plantones de pinsapo, mostajo y quejigo, nosotros nos dedicamos a sembrar semillas en aquellas mallas que no presentaban plantón alguno, igualmente fuimos depositando entre piornos, con las sembradoras de tubo, otras pocas semillas  

Sue en plena labor de siembra, era de las mejor equipadas, con sus guantes y palín, prefería el método manual al "tubo sembrador" 
Ladera Norte de la Sierra de los Pinos, hoy ocupada por piornos y que esperemos dentro de 30 años esté ocupada por hermosos pinsapos
Otra entrada sobre Pinsapos de Villaluenga y la visión literaria del amigo Carlos Soto del Pinsapar Perdido.

lunes, 24 de marzo de 2014

La Bodega

Ya antes he hablado en el blog sobre el pasado que tuvo Villaluenga del Rosario ligado al cultivo de la Vid, la plaga de la filoxera acabó con estos cultivos allá por el año 1893, pero aun quedan antiguas bodegas como las de la Sierra de las Viñas (también en la toponimia perdura el pasado), restos de otras como la Bodega del Puerto y, muy deteriorada pero recuperable la Bodega, como así la conoció siempre sus actuales propietarios, la familia Barea del Valle. Es intención de Berna Barea proceder a restaurar este caserío si consigue los fondos necesarios para acometer la obra, y es que viendo el sitio en que se encuentra, auténtico mirador con vistas a La Manga, al pueblo y a la Sierra del Caillo, uno se da cuenta que es un lugar privilegiado rodeado de naturaleza y de belleza, donde el agua brota por todas partes, por lo que sería una pena que el abandono y la ruina acaben con esta bodega, auténtico exponente de arquitectura tradicional. En lo que va de año me he acercado al sitio en un par de ocasiones, el 2 y el 22 de febrero. en la segunda ocasión también visité la Piedra de los Pilones que se encuentra un poco más arriba en la ladera de Piedra Alta. Es curioso como en la cartografía oficial esta bodega aparece con el nombre de Los Villares, sin embargo puede que se deba a un error de traslocación, ya que en planos antiguos, el cortijo de Los Villares aparece al otro lado de Piedra Alta, cerca de la Huertecilla.


Camino principal de acceso a La Bodega



La Bodega, 22 de febrero de 2014

La Bodega, 2 de febrero de 2014



Visitando los alrededores de La Bodega

La Bodega y Villaluenga al fondo

A continuación algunos detalles:

Puerta y fachada principal

Hueco en la pared para amarrar las bestias

Detalle de una de las ventanas de la fachada principal

Detalle de una ventana de la pared trasera (parte superior)

Detalle de una ventana de la pared trasera

Piedra redonda, antiguo contrapeso del antiguo lagar

Entre piedras desprendidas del muro perimetral, otro contrapeso del lagar

Precioso ejemplar de acebuche existente junto a la Bodega
Mi agradecimiento a Berna Barea por la información aportada y su amabilidad y mis deseos de que obtenga las subvenciones y los fondos necesarios para acometer la restauración de esta singular bodega.

jueves, 13 de junio de 2013

Nueva estación meteorológica en Villaluenga del Rosario


Hace unos meses me enteré por la prensa que iban a montar en Villaluenga del Rosario una estación meteorológica, creo recordar que la noticia hablaba de colocarla en la Sierra del Caillo, el mes pasado finalmente se inauguró la nueva estación meteorológica pero en un lugar mucho más accesible y cercano al pueblo, cerca del puente del arroyo Albarrán en la denominada casa del guarda, en concreto se inauguró el 23 de mayo de este año. Esta estación meteorológica no es una estación meteorológica normal al uso, forma parte de una red de 8 estaciones colocadas a lo largo de la geografía nacional con el objetivo de estudiar el cambio climático (Proyecto Climadat) para ello cuenta con instrumental de última generación tanto meteorológico (pluviómetro, higrómetro, termómetro, anemómetro y barómetro) como de análisis de gases de efecto invernadero (CO2, CH4, N2O y SF6) y Monóxido de Carbono. Los promotores de la idea son el Instituto Catalán de las Ciencias del Clima (IC3), con el patrocinio de la Obra Social de la Caixa y con el acuerdo de colaboración de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente. Andalucía contará con tres de las 8 estaciones (una en Cazorla, otra en el P.N. del Estrecho y la de Villaluenga del Rosario (P.N. de la Sierra de Grazalema).



Los datos que se vayan generando estarán disponibles por internet, así que habrá que estar atentos a los mismos, puede ser interesante a medio y largo plazo ver a qué conclusiones se llegan con los análisis que se están realizando en este proyecto.

Fotos de la Casa que alberga la estación meteorológica de Climadat...




Y en las siguientes fotos, unas cuantas tomas que hice el sábado pasado (8/06/2013) de la torre que aloja los sensores...




Enlaces para saber más sobre este proyecto:


viernes, 8 de febrero de 2013

Andando por las Merinas y Las Cañadillas


El día 26 de enero, después de visitar El Chorrero, decidimos hacer la vuelta hasta el Puerto de las Viñas por Las Cañadillas y Las Merinas, en esta entrada pongo algunas fotos y comentarios del recorrido realizado. Las Cañadillas es un caserío serrano que, según me cuentan, es de las pocas casas habitadas que quedan por la zona, en él se sigue viviendo del campo y la ganadería en toda su amplitud (cabras, ovejas, vacas, mulos,...), uno de los pocos vestigios de lo que antaño fue una zona poblada, con muchas casas dispersas y que justificó la creación de la escuela de Barrida en la zona del Quejigal.

Subiendo hacia las Cañadillas. 

Aprisco o corral del piedras cerca de las Cañadillas
Pasamos junto a este pilón situado en una vaguada, que recoge las aguas de un nacimiento cercano conocido como Fuente de Las Cañadillas, presenta una goma que lo alimenta de agua.


Vamos dejando atrás el pilón y seguimos subiendo por la vaguada, divisándose ya la casa de Las Cañadillas... 
Como curiosidad decir que presenta la chimenea pintada con los colores de la bandera de Andalucía y una antena parabólica, señal de que lo rústico y lo tecnológico no tienen que estar reñidos. 

Pasamos junto a tranquilos rebaños de ovejas...

Y llegamos a Las Cañadillas, que presenta una disposición alargada, con la casa principal encalada y otras dependencias anexas formadas por corrales y establos en piedra tosca
Dejamos las Cañadillas atrás, pero seguimos ascendiendo hasta llegar al denominado Puerto de Los Vientos (que hace honor a su nombre) y desde el que se tienen muy buenas vistas de los Llanos, pronto se ven las casas denominadas Las Merinas. 

Puerto de Los Vientos

Más rebaños de ovejas en Las Merinas
En Las Merinas pasamos junto a un pequeño pozo de planta cuadrada, al acercarnos comprobamos que unos metros más arriba presenta una pocita de la que mana agua, por tanto nos topamos sin querer con la fuente y pozo de Las Merinas. En la Sierra de Cádiz, y en Villaluenga en particular, es práctica habitual el construir pozos junto a nacimientos de agua o cabeceras de arroyos, para así garantizar el recurso cuando las aguas menguan con el estío, son pozos con agua al ras del terreno y que en época de abundantes lluvias llegan a rebosar, ejemplos hay unos cuantos (Pozo Callejón, Pozo del Pilar Viejo, Pozo Laguneta, Pozo Albarrán, Pocillo Verde, Los Pozuelos,...) 
Pozo de las Merinas

Pozo de las Merinas, 26/01/2013, el pozo se encuentra muy bien cuidado, señal de que sigue en uso 

Pocita donde nace el agua

La fuente y pozo de Las Merinas no estaban incluidas en el proyecto Conoce Tus Fuentes, así que he incluido la ficha en el inventario. En esta imagen se aprecia al fondo las sierras de los Navazos de Líbar

Las Merinas
Pasamos junto a la casa de Las Merinas y continuamos nuestro camino de regreso a Villaluenga, sin duda estas casas o pequeños cortijos serranos cumplen una función importante, ya que al seguir en activo, sirven para preservar los recursos etnológicos de la zona.