La Manga

La Manga

jueves, 20 de octubre de 2011

El Pocito de La Manga

El Pocito de La Manga, 11/10/2011
Todo el que pasa frecuentemente por ese impresionante "paisaje singular" que es La Manga va advirtiendo diversos elementos que llaman la atención del observador: las cuevas en los tajos de la Sierra del Caillo, la roca grande junto a la carretera, el árbol tétrico de película de miedo y las demás encinas centenarias y también, como no, el Pocito de La Manga. Éste es un pozo que se localiza en el término municipal de Benaocaz y que desde la carretera se ve pequeño, pero que una vez te acercas a él compruebas que de pequeño no tiene nada, su muro presenta una altura aproximada de 1,80 m y presenta una boca que permite asomarse a su interior para echar el cubo de zinc con la cuerda y extraer agua para verterla en el abrevadero que hay junto al pozo. El interior del pozo permite ver la disposición de las piedras y la profundidad del mismo que no debe ser superior a 5-6 m, a esto me ayudó el que, debido al prolongado estío veraniego, el 11 de octubre pasado sólo presentaba una escueta lámina de agua de un metro de espesor, que permitía ver perfectamente el  fondo. Los alrededores del conocido como Pocito de La Manga se constituyen como un lugar ideal para hacer fotos de paisaje, las vistas de La Manga desde aquí son magníficas. También en sus cercanías se puede visitar los sumideros de la Manga I y II, aunque yo no los busqué en esta ocasión, estos vienen a ser los desagües naturales por donde se pierde gran parte del agua de escorrentías de este sector occidental de La Manga. También existe en sus cercanías una fosa con los restos de unos paisanos de Grazalema fusilados durante la sublevación militar del 1936. De esto me enteré por pura casualidad al buscar en Google las palabras Pozo, Benaocaz y La Manga. El que quiera ver más información sobre este asunto sólo tiene que pinchar en el siguiente enlace de la página web de Mapa de Fosas de las Víctimas de la Guerra Civil y la Posguerra en Andalucía, estos temas siempre me producen cierta tristeza, me resulta increíble e incomprensible que hace 75 años se matara a gente por su ideología política o por no seguir los dictámenes establecidos a la fuerza por los sublevados. Recuperar la memoria histórica no me parece que sea reabrir heridas, supone honrar a los que perdieron su vida de forma injusta y tener una deferencia a los familiares de los fusilados que aun viven. Yo por mi parte cada vez que pase por La Manga y mire hacia el Pocito, me acordaré de los que a pocos metros yacen enterrados por culpa del odio y la sin razón.

La Manga, 11-10-2011

El Pocito de La Manga, 11-10-2011

El Pocito de La Manga, 11-10-2011


Interior del pozo
 La Sierra del Caillo en las inmediaciones del Pocito, mis hijos rápidamente me indicaron que ahí había un gigante de piedra... 

Espeleotema (sal de moro) de considerable tamaño junto a la carretera, probablemente desprendido de los tajos del Atochar

Encina muerta
Y ya para terminar unas panorámicas de La Manga en octubre (pinchar en ellas para ampliar)...
Vista de la Manga en las proximidades del Mirador del Cintillo 
Vista de la Manga en dirección al Pocito 
Otros Pozos de la Manga:
- El Pozo de los Prados (Pozo Plau)
- El Pozo Albarrán

5 comentarios:

Jose Manuel A.V. dijo...

Buen reportaje y además subscribo todo lo escrito.

Dorita/Alh. dijo...

Hola, que casualidad, yo tambien descubrí la web de las fosas, el otro dia buscando datos sobre la fosa en el Marrufo, y vi la de Benaocaz.
El Pocito lo he estado observando desde la carretera con el prismatico, con la idea de acercarme en otra ocasion, y se me pasó! La proxima primavera será!(s.D.q) Salu2.

Pepe dijo...

Genial Selu, espero la de la cueva

E. Cabello, "Las Cumbres" de Ubrique dijo...

Pues cuando hiciste esta esntrada se me pasó, pero hoy, al leer sobre la encina, he venido a ver qué contabas del pozo.
Hay una historia muy curiosa: en los años 40 había una venta cerca de ese pozo, y al que la atendía lo conocían como "El Secretario". La gente iba de Ubrique a Grazalema a arreglar papeles andando, claro, por la subida de los "pernales" (pedernales), y terminaba la cuesta poco antes de llegar al pozo. El Secretario, para que la gente hiciera gasto en su venta, decía que se orinaba en el pozo, y así no bebían agua del pozo. En aquella época lo llamaban "El pozo del Secretario".
Es una anécdota curiosa que siempre contaba mi padre al pasar por la manga.
Saludos.

Selu dijo...

Gracias Esperanza por tu aporte, me encanta cuando sacando un tema en el blog se van añadiendo historias y anécdotas con los comentarios de gente que supo de ese lugar bien directa o indirectamente. Acabo de responder a un comentario en la entrada sobre el cotito escolar de un sobrino de una mujer que cuando niña plantó esos árboles...