Los Llanos del Republicano

Los Llanos del Republicano

domingo, 27 de octubre de 2013

Narcissus cavanillesii

Después del verano, desde finales de septiembre hasta mediados de octubre, florece por los prados esta pequeña planta bulbosa. Hasta hace poco yo pensaba que se trataba de Sternbergia colchiciflora, pero desde el blog Florula gaditana me han avisado que esta pequeña flor es realmente un narciso, en concreto Narcissus cavanillesii. A diferencia de otros narcisos, en este la corona está casi ausente, motivo que ha llevado a que la hayan encuadrado en distintos géneros, así en la sinonimia de esta planta aparece incluso la de Sternbergia exigua. Este año he visto a esta planta desde la última semana de septiembre hasta la primera de octubre, por poner un ejemplo la foto que aparece a continuación que realicé el 5 de octubre cerca del Puerto de las Viñas, ya estaba marchita el día 13. Para mi, estas flores de otoño tienen un significado especial, son indicadoras de que comienza una nueva temporada de paseos y senderos, junto con otras como Colchicum lusitanum y Scilla autumnalis.

Narcissus cavanillesii 5-10-2013

Narcissus cavanillesii 6-10-2013

viernes, 18 de octubre de 2013

Fuente y Pozo del Puerto de las Viñas


Todo el que hace la transitada ruta de los Llanos del Republicano, pasa junto a este pozo al poco de dejar el aparcamiento del puerto de las Viñas, por lo que su imagen le sonará a todo el colectivo senderista. El pasado invierno tras un periodo continuo de lluvias me di cuenta que a la cuneta del camino llegaban aguas procedentes de la zona del pozo, aguas que pensé serían escorrentías superficiales. El 6 de octubre tras visitar el Pozo de las Carillas y la colada de Tierra Blanca me acerqué a echar un vistazo a este pozo blanco del puerto de las Viñas...

El pozo se localiza en ladera, presenta un ancho brocal de piedra de medio metro, enlucido y encalado en su parte exterior, unos troncos a ambos lados con horquilla en el extremo sujetan a otro tronco desde el que pende una vieja polea, en el extremo de la cuerda un cubo grande de zinc. En el momento de la visita el pozo presentaba el nivel del agua a 5 metros de profundidad, pero presenta marcas del nivel a ras del terreno. Un poco más abajo del mismo hay un abrevadero de ladrillo, ahora con grietas, pero tiene toda la pinta de que antiguamente albergase un pilón de piedra, la sorpresa fue comprobar que al abrevadero llega un tubo procedente de una arqueta situada más arriba y tapada con una gran piedra plana, osea que junto al pozo ¡hay una Fuente!. Las escorrentías que observé en invierno y que llegan a la cuneta del camino podrían provenir de los rezumes o rebose de esta fuente. Por tanto, se trata de otra fuente inventariable en el Proyecto Conoce Tus Fuentes. La ficha de la fuente se puede consultar en el siguiente enlace.

El pozo del Puerto de las Viñas desde arriba

Abrevadero de ladrillo junto a un antiguo muro de piedras con entrada de un caño en metal.

Arqueta con murete bajo de piedras que actuarían a modo de encauzamiento de las aguas hacia la misma

Vista frontal del pozo

Caño de entrada al abrevadero de ladrillo

Vista del abrevadero desde el pozo, al fondo el Puerto de las Viñas.

Otra vista del brocal del pozo donde se aprecia la anchura del muro

Vista del interior del pozo

Vista lateral

Vista del conjunto de pozo y abrevadero, la arqueta de la fuente se localiza en medio en la imagen.

sábado, 12 de octubre de 2013

Colada de Albarrán y Tierra Blanca y Pozo de las Carillas


Por detrás de la piscina de Villaluenga parte una colada, que en el plano de vías pecuarias de 1958 aparece como Colada de Albarrán y Tierra Blanca, es una antigua colada que se dirige desde Villaluenga hasta la zona de los Sotos (Lomas y Matagallardo), atravesando la zona conocida como Las Carillas. El pasado domingo 6 de octubre decidí recorrer esta colada en compañía de Pepe Sánchez, el paseo mereció la pena, en todo momento los paisajes son extraordinarios y se tiene siempre como referencia la imagen de Villaluenga bajo los Tajos de la Sierra del Caillo.

Angarilla de acceso a la colada de Tierra Blanca, tras la que discurre el arroyo Albarrán.
La colada está flanqueada en algunos tramos de antiguos muros de piedra, hoy muchos están desmoronados...

y en otros tramos están mejor conservados.
La colada sube en continuo pero suave ascenso y, como comenté anteriormente, iremos dejando atrás Villaluenga.

Y nos encontramos con el grato descubrimiento de que un antiguo camino empedrado discurre por la misma colada, camino que como otros de la zona podría tener un antiguo origen (medieval, islámico,...)

El empedrado se compone de grandes piedras en los bordes y otras grandes filas de piedras transversales formando una celda que presenta un suelo de piedra más pequeña 

Por desgracia, el pasto y la tierra que lo ha ido colmatando no permite verlo bien.

Y en algunos tramos se pueden observar los desagües transversales que han evitado que las escorrentías superficiales erosionen el camino. 

Un poco más arriba nos topamos con un tramo empedrado que se conserva en buen estado.
Pasamos otra angarilla que estaba abierta y que dejamos como la encontramos.

A pesar de estar tapado por la tierra y el pasto se intuye el trazado empedrado 

La colada se mete en una zona ocupada por espinosos tojos. Al fondo la Sierra de las Viñas.


Además de los tojos también nos encontramos algunos ejemplares en flor de torvizco

...y nos vamos alejando cada vez más de Villaluenga, las vacas pastan tranquilamente en los campos de alrededor. Uno de los motivos de que estas antiguas coladas estén en desuso se debe precisamente a que tanto cabras como vacas pastan a sus anchas por estos terrenos, situación que sería bien distinta cuando esta zona se dedicaba al cultivo.

Llegamos a una zona con terreno donde dominan las margas blancas y que quizás haya dado nombre a la colada.

Si miramos al Oeste se aprecian las laderas del Encinar y Pardeja.

Y nos llama la atención las margas grisáceas...

y las margas de color blanco que nos recuerdan a las albarizas de la campiña jerezana

El pico Peralta a la izquierda, a la derecha el Encinar y Pardeja.

Seguimos ascendiendo por la colada, ahora con muros de piedra desmoronados...
Al fin llegamos a uno de los objetivos de la jornada, el Pozo de las Carillas. Es un pozo construido en piedra similar a otros que hay en la zona, y dentro a su vez de un corral de piedras.

Corral de piedras y dentro el Pozo de Las Carillas

Para evitar que caigan animales en su interior está rodeado de una valla con malla metálica

Murete de piedras y el Pico Peralta al fondo

El nivel del agua está ahora a unos 4 metros de profundidad, algo lógico después del estío, no obstante por el color blanco de las piedras parece que el nivel del agua suele estar casi al ras del terreno. Queda pendiente saber si podría funcionar como pozo manante, lo que lo convertiría en una "fuente" y por tanto inventariable en el proyecto Conoce Tus Fuentes (esperaré a verlo más entrado el invierno)

El Pozo de las Carillas y al fondo el pico del Encinar y Pardeja

Villaluenga y la cima del Navazo Alto al fondo

Detalle del murete de piedras que rodea la parcela donde se encuentra el pozo

Otra vista de la parcela con el corral de piedra

Corral que presenta una puerta en su cara Norte formada por grandes piedras

Seguimos subiendo hasta el carril cementado que llega hasta los repetidores de televisión, antenas y depósito de aguas. Nos disponemos a llegar al Puerto de Las Viñas donde visitamos otro pozo, pero eso ya lo contaré en otra entrada..


sábado, 14 de septiembre de 2013

Pila de los 40 Reales



En una de las amenas conversaciones que Pepe Sánchez y yo hemos tenido con Berna Barea en el bar del Hotel la Posada con unas cervezas por delante, se empezó hablando del padre de Berna, Emilio Barea Sellet y del interesante libro que este hombre publicó con mucho esfuerzo y dedicación "Historias y Leyendas de Villaluenga del Rosario", luego continuamos hablando sobre sitios interesantes y desconocidos existentes en los alrededores de Villaluenga, siendo uno de estos lugares con historia señalados por Berna, el de la Pila de los 40 Reales, pila labrada en la roca localizada en la zona del Chaparral con su pequeña historia detrás, historia que otro vecino de Villaluenga, Rafael Piña, nos contó de viva voz una noche en el Casino, Rafael tiene 80 años y cuenta que su padre le contaba, y a su vez a su padre su abuelo, que en la zona del Chaparral había una pila que se usaba para dar de beber al ganado, el caso es que cerca de la pila había un señor que cultivaba la tierra con un pequeño huerto y al que molestaba, lógicamente, que cabras y ovejas se metiesen en su huerto y le pisaran el terreno cultivado. A raíz de esta situación decidió tomarse la justicia por su cuenta y picó la pila existente para que no pudiese retener agua, dejándola totalmente inservible, de esta forma el ganado no se acercaría a su huerto. Ante este hecho los cabreros dieron parte a las autoridades, que determinaron que el señor del huerto tenía que restituir el daño causado, obligándole a sufragar los gastos de labrar otra pila para que el ganado pudiese abrevar en ella. El coste de "la multa", lo que le costó sufragar el hacer una nueva, fue de 40 reales y de ahí en adelante se conoció a la nueva pila labrada como Pila de los 40 Reales. Si esta historia ya la conocía el abuelo de un señor de 80 años, podríamos estar hablando que la pila de los 40 Reales tuvo su origen a principios del siglo XX o en la segunda mitad del XIX. La historia ya la conocíamos con testimonios orales, ahora tocaba localizar la pila labrada para poder hacer fotos de la misma. Yo hice una excursión con la familia el día 13 de abril sin resultado alguno y otra el 27 de abril donde localizamos el pilón de los Burros (ver enlace) otro de los pilones labrados en roca del que nos habían hablado, pero la pila de los 40 Reales se resistía. Fue mi amigo Pepe Sánchez quien el 19 de mayo, a base de perseverancia, preguntando una y otra vez y subiendo en varias ocasiones la cuesta que sube al puerto de los Cazadores, dio con la pila de los 40 Reales. Yo tuve que esperar al 28 de julio, día que subí con él para poder conocer en persona la, ya para nosotros, famosa pila.

Cuando llegué a la pila varias cosas me llamaron la atención, primero la pila es más pequeña de lo que yo pensaba, luego se ve que este hombre la mandó hacer a mala gana ya que está bastante alta por lo que solo podrían usarla animales grandes (vacas, burros,...), otra cosa que me llamó la atención es que junto a la pila hay otra pila más baja y más grande (aunque de aspecto natural tengo mis dudas sobre si no fue también labrada en la roca por la acción del hombre), y por último, llama la atención la presencia de una tupida carrasca que cubre más de la mitad de la pila de los 40 Reales.

A continuación unas fotos de la pila...
Pila de los 40 Reales

Pila de los 40 Reales, para saber la escala he puesto encima una regla de 15 cm.
Sara y Raúl junto a la pila para que sirvan de referencia. Se aprecia bien la carrasquilla (Rhamnus myrtifolius) que cubre buena parte de la pila.

Y aquí junto a Pepe Sánchez, al que agradezco su perseverancia en encontrarla y acompañarme a la visita.
Además de la carrasquilla que tapiza la roca y buena parte de la pila, también hay unos palmitos que crecen en la base. 
Y unos metros por delante de la pequeña pila se encuentra esta piedra más baja, con una oquedad ovalada que también parece una pila  ¿sería también obra de los canteros?

Otra toma de la segunda pila...
Y ya por último una toma general de la pila de los 40 Reales... Al final me dio la impresión de que más que una pila se hicieron dos, una más alta y otra más baja. Debido a la altura a la que se encuentra y a la naturaleza kárstica del terreno, sólo podrían llenarse de forma natural con las precipitaciones o de forma artificial llevando el agua en cantaras transportadas por mulos. Hoy en día con el uso extendido de bañeras, depósitos de plástico y echando gomas de polietileno por todas partes se lleva el agua a donde se precisa, y este tipo de construcciones de pilones labrados en roca pierden su sentido, pero en otros tiempos tuvieron una importante función para los pastores y la gente del lugar.

Comparando el anterior con el del pilón de los Burros, en la foto de abajo, se aprecian similitudes, como las formas redondeadas y el fondo liso.
Pilón de los Burros (27 de abril de 2013)

Puerto de los Cazadores, donde se localizan unos depósitos de agua de plástico, siguiendo el camino de la derecha que lleva hasta el Saltillo y a pocos metros de este lugar se encuentra la pila de los 40 Reales.
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Agradecimientos: Berna Barea, Rafael Piña, Lázaro, Emilio y Pepe Sánchez