La Manga

La Manga

martes, 24 de junio de 2014

Dolmen de la Encina

Por Villaluenga del Rosario y alrededores hay distintas y variadas manifestaciones prehistóricas, así estarían los grabados y cerámicas de las cavidades VR-7 y VR-8 del Neolítico y de la Edad del Bronce, las pinturas rupestres de la cavidad VR-15 del Paleolitico Superior (Solutrense), el Haza de la Sima del último periodo interglaciar, así como distintas piezas halladas en la Sierra de Líbar adscritas al Calcolítico. Todo lo anterior me sirve de introducción para hacer una afirmación bastante simple pero no menos crucial, que es que la ocupación humana (y en su tiempo también la Neandertal) lleva varios milenios habitando el territorio adyacente a Villaluenga del Rosario. Los pobladores que habitaban las cavidades de La Manga debían desplazarse a sus terrenos de caza y, en este sentido, los grandes poljes de los Llanos del Republicano y de Líbar debían de tener su papel de fuente de recursos, por eso es también normal que aparezcan en estos poljes, estructuras megalíticas ligadas a enterramientos prehistóricos, así se pueden citar por la zona, en el extremo occidental de los Llanos del Repúblicano el dólmen de Patagalana, ya más alejados, en el término municipal de Montecorto otro dolmen que ha salido en este blog, el Dolmen del Chopo o de la Giganta, datado en la edad del Cobre (4.000 años), y cercano a éste el Dolmen de Buendía. Pero no acaba aquí el registro de megalitos serranos, a los citados habría que sumar los famosos dólmenes del Charcón (próximo al Gastor) o el de Alberite (Villamartín) y Juncal (en Ubrique), y a esta lista habría que sumar un modesto dolmen poco conocido y próximo a Villaluenga, el conocido como Dolmen de la Encina situado en los Llanos del Republicano, a continuación muestro unas cuantas fotos realizadas el pasado 1 de mayo. Información sobre este dolmen no he encontrado mucha, sólo que fue descubierto por Antonio Benítez, y algunos comentarios de que algunos más que dolmen, querían ver un corral de piedras para el ganado, lo cierto es que tiene la estructura típica de dolmen, con ortostatos de distinto tamaño bien dispuestos en el terreno, aunque también es cierto que aparecen piedras pequeñas de muros piedra ya derruidos y realizados en tiempos más recientes.
Dolmen de la Encina desde la zona de entrada que debía estar abierta

Parte posterior del dolmen o cabecera con un gran ortostato de cierre.
Las encinas que aparecen en el lateral son las que dan nombre al dolmen.

Dos de los ortostatos laterales más próximos a la encina

Los tres ortostatos de cabecera desde una vista lateral
En el otro lateral un ortostato de color blanco de menor tamaño y anchura permanece bien clavado al terreno, entre éste y el de cabecera existe un hueco donde antes debía de haber otra piedra.

Aquí el ortostato mencionado en primer término, junto al que crece el altramuz, Lupinus micranthus
Y curiosamente, entre los troncos de las encinas, se observa una gran piedra plana que bien podría ser uno de los ortostatos desplazados del dolmen o incluso alguna de las cobijas.
Más sobre dólmenes:
- Dolmen de la Encina, El blog de Manuel
- Dolmen de Patagalana. Cuaderno de Campo Payoyo
- Dolmen de la Giganta. Cuaderno de Campo Payoyo
- Dolmen de Alberite, Blogdruta
- Dolmenes de la Sierra. Naturaleza Sitios y Gentes



domingo, 15 de junio de 2014

Flores de mayo por la Sima de Villaluenga

A continuación os muestro algunas de las flores y plantas que pude fotografiar por la Sima de Villaluenga el pasado 24 de mayo...

Por el camino de acceso, en los muros de piedra, pude fotografiar los conocidos en la zona como perritos, una flor muy característica del mes de mayo en Villaluenga y en La Manga...

Antirrhinum majus

Antirrhinum majus
En los prados de La Manga se deja ver este bonito cardo

Y ya marchitas las flores de Centaurea pullata

Todavía sin abrir esta flor de Tragopogon porrifolius
Rosa canina

Me encanta esta planta, la estructura de su inflorescencia es impresionante, con razón sus hojas y flores han servido de modelo de capiteles y cenefas a lo largo de la historia. Acanto, Acanthus mollis

Otra foto de la inflorescencia de esta especie, Acanto, Acanthus mollis.

También se pueden ver las flores de la Nueza blanca,  Bryonia dioica

Tirando del objetivo macro Tamron 90 mm este detalle pero no estoy seguro de si es un hinojo o quizás Thapsia villosa

Y aquí los frutos de Thapsia maxima

Ya en las umbrías de la sima, continúan madurando los higos que ahora deben de estar para comérselos.

Y también se dejan ver las campanillas silvestres, Campanula rapunculus

Esta campanilla albergaba un huesped adormilado...

Y los frutos de Orlaya daucoides
Hasta la próxima...